Cambios

Venía esta tarde andando en bici del curro y me ha dado por pensar. Es lo bueno que tiene la bici, que te da tiempo para pensar en tus cosas. Y me he acordado que tenía un rincón en la Internet donde me dejaban escribir las tontunas que se me van pasando por la cabeza.

Con ese propósito inicio esta nueva etapa bloguera. Aun no siendo un propósito firme sí que me he propuesto escribir con más regularidad. Por aquello de animarme, y como soy mucho de cambios, he cambiado el estilo del blog y el título. Seguro que hay algún cambio más, pero estoy acomodándome de nuevo. Entendedme.

El Jorge.

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Politono reggaeton al 5424566

22 septiembre, 2008 3 comentarios

Este mundo no deja de sorprenderme. Por dos motivos, lo hortera y lo irrespetuoso. Igual estaba relacionado con la noche en blanco de Madrid (http://esmadrid.com/lanocheenblanco) y su creatividad. O igual simplemente coincidia con la alineación de varios planetas. No lo sé.

El caso es que de camino al centro de madrid, en la línea 1 de metro, de Congosto a Atocha concretamente. En el trayecto de Portazgo (mi estación de toda la vida) a Pacífico, un atento joven nos deleito con toda una serie de estruendosas melodías que se alzaban más allá de los ruidos del metro. Las melodías, os podéis imaginar, iban desde Camela hasta una mezcla de estilos desde baladas (de mierda) a pop (de mierda). En fin, supongo que ya os habréis encontrado algún caso similar, ahora parece que esto está de moda. El vagón iba bastante lleno y salvo comentarios entre nosotros, iba con mi insuperable, buenísima y nunca bien ponderada novia, tampoco dió más de sí.

La noche en blanco, sinceramente, me desilusionó un poco. Esperas cosas grandísimas y lo único grande que hay es el número de personas que salen a la calle. Ese, por otra parte, es el lado positivo. Tanta gente en la calle y tanta calle cortada a los coches en Madrid no puedo negar que me hace un poco feliz.

Después de unas horas y de unos kilómetros decidimos tomar el metro de nuevo. Eran las dos de la noche, más o menos. El trayecto, de Sol a Congosto. En Pacífico, y es que algo debe tener esa estación, y cuando en el vagón quedábamos dos parejas jóvenes y una pareja de amigas, se sube otro animador. Unos 16 años, chaparrito, hispanoparlante (que diría mi madre que es muy políticamente correcta) ataviado con vaqueros (con bastante caca), una camiseta y una mochila. se sienta en frente de la pareja de jovenes, al lado de la pareja de amigas y en diagonal, en otra fila de asientos, con nosotros.

De repente empieza a buscar su canción favorita, , creo que debió pensar que también era la nuestra, y, hala, hip-hop (de mierda) latino a toda traya. A diferencia del caso anterior, todos le estábamos mirando, comentando, riéndonos y yo me permití incluso algún aplauso entre tema y tema. El caso es que ni siquiera todo esto detuvo a nuestro DJ de deleitarnos hasta el final de nuestro trayecto. Lo siento por el resto de gente que todavía quedaba.

Sinceramente, opino una falta de educación que deriva en una falta de respeto que merece una reflexión sobre el modelo de educación de nuestros chavales. Hay algo que estamos haciendo mal, en mi opinión y de acuerdo completamente con mi amigo Txerra (http://joseramonromero.blogspot.com/2008/01/la-educacin-en-espaa.html) creo que los chavales de ahora crecen en un ambiente de carencia de valores, falta de objetivos y responsabilidad. Me pregunto si aún estamos a tiempo de arreglarlo y cómo. ¿Alguna idea?

El Jorge.

PD1: Me pregunto qué hubiese pasado si en vez de ser  hip-hop (de mierda) latino hubiese sido AC/DC…

PD2: Fernando, nunca pensaré nada malo de tí cuando pongas “Con las manos en la masa” a todo volumen en la oficina.

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Autopistas y vuelta ciclista a España

Una breve entrada para dejar constancia de mi opinión. La vuelta ciclista a España nunca podrá ser lo mismo que el Tour de Francia. Lo primero por la orografía y lo segundo porque de 5 veces que he “zappeado” para ver a los compañeros ciclistas 4 veces les he pillado pasando por autopistas.

Y es que no tiene este país otras carreteras por las que pasar que sean más bonitas!!!

Contactada nui

Desde hace un tiempo estoy registrado en alguna que otra red social por aquello de ser alguien que comentaba en mi presentación. Y desde hace algo menos estoy registrado en alguna otra por aquello de ganarme el pan ;) .

Todas estas redes persiguen el mismo objetivo. Crear una masa crítica de personas registradas para después, con sus datos y con vaselina, permítaseme la expresión, enfrentarles a las legiones de AdSensus y su publicidad contextualizada u ofrecerles toda suerte de servicios premium estupendísimos.

Más allá del empacho de publicidad que puede suponer visitar según qué sitios, me gustaría hablar sobre la privacidad y sobre el uso que hace cualquiera de estas redes de la ingente cantidad de cosas que conoce de nosotros.

En una primera vista puedes pensar que como mucho sabrán tu correo electrónico y el de tus amigos (si es que los tienes ;) ). Más allá de eso te pones a elucubrar. ¿Cuánto pagaría una productora discográfica por saber las estadísticas de los temas que la gente escucha? ¿Cuando pagaría Coca-Cola (y similares) por saber las votaciones del público sobre su bebida ideal? ¿Dejará mi red social utilizar a alguna empresa turística los datos sobre los países que visito? ¿Me identificarán con un determinado estereotipo pese a que no suelo rellenar encuestas simplemente por tener los (inmejorables) amigos que tengo?

Así podría seguir y seguir… Y el caso es que todos estos ejemplos los he sacado echando un vistazo a las “aplicaciones” con las que Facebook te deja “jugar”.

Sólo espero que la gente piense que Facebook (u otras) no dan las cosas gratis. Pagamos con creces. Pagamos con nuestra intimidad.

Siempre he pensado en que había un equilibrio entre tu privacidad y la funcionalidad que la Red te puede dar y he sido siempre del famoso “don’t be evil” pero…. ¿me estaré volviendo un poco paranoico? Prefiero no pensarlo e irme a dormir. Eso sí, antes de nada activaré el mecanismo de autodestrucción de mi casa por si acaso vienen de alguna agencia de inteligencia. Todo después de borrar las cookies, el historial de navegación del navegador y las fotos de jilgueros transexuales

Besos!

Jorge

Maquina del demonio

10 septiembre, 2008 2 comentarios

El otro día, en Chueca, mientras disfrutaba de unas cañas con la inmejorable compañía de mi novia y con la no menos inmejorable compañía de unas amigas de la oficina (por cierto, que ya es casualidad encontrarse en Madrid en la mesa de al lado de una terraza) recorde un triste episodio de mi vida reciente que tengo que compartir con vosotros a modo de aviso.

Hace un tiempo estuve apuntado en un gimnasio. Más que por mejorar mi ya inmejorable figura, iba para recuperarme de una lesión de ligamentos (rotura del ligamento cruzado anterior) que me había dejado la pierna izquierda como un jamón en un stand el Simo, limpito limpito. El caso es que la parte de delante, cuadriceps que dicen los entendidos, estaba más o menos aceptable. Pero la parte interior del muslo daba pena. Tras una consulta con el traumatólogo me recomendó una máquina (en qué hora) del gimnasio destinada a fortalecer dicha zona.

Os describo la máquina. A primera vista parecía una apacible silla (de tortura), eso sí dotada de dos extensiones donde apoyar las piernas. Estas extensiones tenían a su vez un tope lateral que queda situado en la cara interior de la pierna. Para los que no me conozcan tengo que decir que tengo una estatura media europea, unos ciento setenta centímetros (huelga decir el porqué del número).

Al sentarme y situar las piernas sobre las extensiones que, en ese momento estaban ancladas, noté que algo no iba bien. El tope, que a la señora que se acababa de bajar del cacharro le llegaba por la rodilla, a mí me quedaba cerca de la ingle. Raro. En fin, asumiendo que a un gimnasio se va a hacer el ridículo, al menos yo, metí más peso a la máquina y me dispuse a quitar el seguro. Craso error.

De repente, algún resorte con una fuerza que ahora mismo me cuesta recordar, hizo que prácticamente hiciese lo que he venido a denominar “movimiento pai-pai”. Me separó las piernas de tal modo que Van-Damme, un mierda a mi lado. Lo peor fue que justamente ese día me había llevado los pantalones que, como he dicho anteriormente, por mi inmejorable figura, me quedaban un poco ceñidos. No quiero recordar cuando la cara de dos señoras enfrascadas en una más que entretenida conversación, se dirigió a mi triste figura dejando de hablar por unos instantes que a mi se me hicieron eternos.

Un elemental sentido del ridículo me hizo, sin haber podido llegar a juntar las piernas, levantarme de la máquina, empezar a andar todo lo digno que pude (ha debido ser lo más cerca que he estado de John Wayne), ir a la ducha y a darme de baja en el gimnasio.

Desde entonces las piernas me crujen, pero canto mucho más fino.

Sin más me despido recomendándoos encarecidamente que busquéis, comparéis, y si creéis que vais a hacer el ridículo no os subáis (esto vale para todo).

Saluten!

Jorge

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Presentación

La verdad es que me creo el blog con ciertas reticencias. Hoy en día parece que si no tienes un blog no eres nadie. Y aunque pueda parecer un tópico incierto, realmente (o fundamentalmente que diría mi amigo Javier ), aunque parezca mentira, la gente de mi entorno tiene blogs y hay enfermos que incluso más de uno…  Dicho ésto, no es que quiera no ser nadie, pero ya me está fastidiando ser menos. Y es que, ya me iréis conociendo, soy muy orgulloso.

En fin, blogosfera, aquí estamos….

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